¿En qué se concreta el Buen Gobierno?

El término “Buen Gobierno”,  cuatro grandes áreas de trabajo, que son el Gobierno Corporativo, la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), el Compliance y el Protocolo Familiar para el caso de las empresas de propiedad familiar.

El Gobierno Corporativo” consiste en un conjunto de normas y principios que regulan los órganos de administración de una empresa o grupo, orientadas a fijar las que podríamos denominar como “buenas prácticas de gobierno”, que refuerzan la competitividad y la protección de los intereses de sus accionistas. Se establecen “estándares de corrección” en la gestión de las sociedades centrados en el control de gestión, el funcionamiento operativo de los órganos sociales, en los administradores y en la transparencia informativa.

La RSC (Responsabilidad Social Corporativa) es indicativo de excelencia por parte de los responsables de la empresa, la cual asume voluntariamente el compromiso ético de que el desarrollo de su actividad repercuta positivamente en la sociedad, en los trabajadores, en el medio ambiente y en los grupos de interés con los que interactúa.

El término Compliance (del inglés conformidad) hace alusión a la exigencia a las empresas de implantar modelos organización y de gestión adecuados para prevenir delitos en materia de blanqueo de capitales, seguridad en el trabajo, fiscalidad, medio ambiente, urbanismo, etcétera.

En el caso de empresas familiares, el Protocolo Familiar es un conjunto de medidas pactadas por la propiedad orientadas a establecer un consenso en cuestiones de gobierno de la empresa familiar, preparar la sucesión, resolver conflictos, promover la unidad familiar y el emprendimiento, etcétera.


¿Qué es Gobierno Corporativo?

Gobierno Corporativo hace referencia al conjunto de normas y criterios que regulan el funcionamiento de los Órganos de Gobierno de una empresa, que son generalmente la Junta de Accionistas o de Partícipes, el Consejo de Administración y la Alta Dirección. También suele denominarse como “gobernanza corporativa”, “buen gobierno”, “gobierno societario” o – en inglés – “corporate governance” o simplemente “governance”.
Varios organismos internacionales difunden y promueven la cultura de Gobierno Corporativo. La OCDE definió en el 2004 los Principios de Gobierno Corporativo de la OCDE y del G20, que muy resumidamente vienen a ser:
• La protección de los derechos de los accionistas
• Asegurar el tratamiento equitativo de los accionistas
• Reconocimiento de derechos de las “partes interesadas” (stakeholders) en el ámbito del Gobierno Corporativo
• Transparencia informativa de cuestiones fundamentales de la empresa, como situación financiera, resultados, órganos, etc…
• Garantizar la orientación estratégica de la empresa, el control efectivo de la dirección ejecutiva por parte del Consejo y la responsabilidad de éste frente a la empresa y los accionistas


Las normas de Gobierno Corporativo, ¿son voluntarias u obligatorias?

De origen anglosajón, las normas de Gobierno Corporativo comenzaron a desarrollarse ante la necesidad de contar con mínimas garantías de gestión en las sociedades cotizadas. Posteriormente dichos criterios y normas están siendo adoptados voluntariamente por parte de numerosas empresas que desean incorporar buenas prácticas de gestión y optimizar su organización, al considerarlas necesarias para su crecimiento y sostenibilidad futura.

En el caso de España, existen ciertas normas de Gobierno Corporativo que son obligatorias para todas las sociedades de capital, y que encuentran un mayor grado de exigencia en las empresas cotizadas.

Por otro lado, el Código Penal sanciona el incumplimiento en el control debido en materias varias como son la prevención en blanqueo de capitales, medio ambiente, fiscalidad, propiedad intelectual, urbanismo, competencia, seguridad en el trabajo, etc…, castigando a los administradores con penas de prisión o multa. Se exige un cumplimiento o conformidad (compliance) mínima de las normas de buen gobierno, y se castiga penalmente la dejación o el incumplimiento. El Código Penal, en la práctica, viene a establecer unas normas mínimas de buen gobierno que son obligatorias para todos.