Dedicación, rigor y honestidad son pilares básicos de la confianza, componente esencial de toda relación profesional bien entendida.

La flexibilidad y la capacidad de adaptación en cada proyecto son necesarias para que exista orientación a resultados.

El rigor metodológico y el sentido común fijan las prioridades a la hora de aconsejar y desarrollar los trabajos a realizar.

En el ámbito de la Abogacía me declaro un partidario del Derecho Colaborativo, que es un modelo de praxis encuadrada en los Mecanismos ADR (Alternative Dispute Resolution). La negociación de un acuerdo es una opción preferible a la judicialización de un conflicto en la mayoría de las ocasiones: la solución resulta más económica, más rápida, más predecible y más satisfactoria para las partes.