¿Cuáles son los retos actuales de la Empresa Familiar?

La Empresa Familiar encara varios desafíos en su futuro inmediato que deberá afrontar si desea mantener o mejorar su competitividad. En la actualidad, los más relevantes son adquirir mayor tamaño, profesionalizar la gestión y mejorar la organización.

El Protocolo Familiar

El Protocolo Familiar o Family Agreement es una herramienta eficaz si se elabora y desarrolla adecuadamente. Para ello se debe fomentar el consenso entre los miembros de la familia, escuchar a los directivos no familiares, establecer un contenido adecuado y que sea coherente con los valores de la familia y su propia cultura empresarial.

Varios son los efectos positivos de un Protocolo Familiar correctamente confeccionado y justifican sobradamente su realización. Mejoran la gestión, unen a la familia, generan arraigo a la empresa tanto en familiares como en no familiares, aportan confianza en el futuro, reducen las posibilidades de conflicto e incluso – en ocasiones – los solucionan.

El Protocolo Familiar: mantenimiento y actualización

Todo Protocolo Familiar requiere cierto grado de mantenimiento y actualización si se esperan resultados razonables en el medio y en el largo plazo.

Con el tiempo las familias evolucionan. Las empresas, también. En consecuencia, el Protocolo Familiar deberá evolucionar y adaptarse a dicha evolución, incorporando nuevos contenidos sobrevenidos y eliminando los obsoletos. Haber vivido dinámicamente año tras año los compromisos fijados en el Protocolo es un factor de importancia para evitar su obsolescencia.

El Consejero Externo en la Empresa Familiar

La presencia de un Consejero Externo, por carecer de implicación familiar y aportar puntos de vista diferentes, es aconsejable para conseguir la óptima dinamización de los contenidos del Protocolo.

Un Consejero Externo también es indicado para reactivar o “reanimar” un Protocolo Familiar dormido o aparcado durante un tiempo, en el caso de que se desee su reactivación o rescatar su vigencia.