1WkE6fkiEl Protocolo Familiar ha tenido un beneficio fundamental: la eliminación de cualquier incertidumbre, tanto para la familia como para los profesionales que estamos dentro de la empresa. Trabajar con la vista puesta en un futuro tranquilo permite una buena implantación de los proyectos y que el clima mejore notablemente. Por otro lado, favorece e invita a la profesionalidad por parte de los miembros de la familia que trabajan en la Empresa Familiar. La inhibición en estos temas provoca enorme malentendidos; por contra, afrontarlos con rigor y honestidad contribuye a que mejore la empresa y su competitividad.

José Luis García Pons. Director General, Sesderma.